Soy Ana Parada Cotrina, diseñadora gráfica e ilustradora cristiana con alma de artista. Mi formación teológica nutre mi proceso creativo, y a la vez, mi arte enriquece mi espiritualidad. Creo que la expresión artística es fundamental para transitar la vida con consciencia y no solo pasar de largo. El arte no es solo decoración, sino una forma de detenernos y dar sentido a lo que nos rodea.
El nombre Anacrónica surgió en 2016 porque me sentí identificada con su significado. Lo anacrónico es aquello que no corresponde a la época en la que se sitúa, y en un mundo que avanza aceleradamente, detenerse a crear con significado puede parecer fuera de lugar. Creer en Dios, dar lugar a encontrarlo en el silencio y descubrir la belleza de lo eterno también es anacrónico en una época de gratificación instantánea y sobrecarga de estímulos.
Concibo Anacrónica como un taller donde las ideas se incuban, poco a poco, desde la contemplación y la reflexión. Anacrónica encapsula la esencia de lo atemporal en el arte y el diseño: piezas que trascienden lo efímero, fusionando lo clásico con lo contemporáneo, lo manual con lo digital. Por eso, en mi proceso la experimentación con diferentes técnicas y materiales siempre está presente. Mi deseo es que la materialización de este proceso no solo resulte estéticamente atractiva, sino que invite a otros a habitar el presente desde la creatividad y a conectar, desde lo cotidiano, con la trascendencia que Dios nos permite experimentar.
Mi trabajo abarca ilustración, diseño gráfico, papelería artística y diversas formas de arte y artesanía.
