Martes de Discursos es una serie semanal por el décimo aniversario de Anacrónica. Durante el 2026, cada martes publico una ilustración que dialoga con las demás como parte de mi recorrido. Cada discurso es una pieza autónoma, pero también un fragmento de una historia más amplia que se revela de forma gradual, entre imagen y palabras.
Dios sopla, luego existo.
Seguimos en el origen. Aún ningún trazo ha sido hecho ni se han pronunciado palabras. El origen no es externo ni evidente, es interno, silencioso, pero lleno de movimiento. Ante el aparente vacío, Dios se hace evidente, porque el vacío no era ausencia sino disposición a escuchar. La Palabra pide cobrar vida, encarnarse.
En el relato de la creación, Dios sopla y pone en marcha el mundo. Su aliento inaugura el movimiento, y en él se habilitan todos los demás. Ese es el verdadero origen, no el esfuerzo humano que inicia algo, sino el soplo divino que lo hace posible. Mi movimiento creativo nace ahí. El Dios creador no ha dejado de crear, sigue soplando y sosteniendo. El mundo se mueve porque él está.
Crear, entonces, no es un acto aislado ni autosuficiente, sino una respuesta: un eco de ese soplo que me despertó. Antes de decir algo, antes de trazar, antes de comunicar, es necesario estar llenos. Todo discurso comienza ahí.
Nombre: Origen: aliento de vida
Numeración: 02/52
Serie: Martes de Discursos
Año: 2026
Técnica: Grafito sobre papel, edición de color en photoshop
Concepto: Esta ilustración va un paso más allá del vacío, es el aliento de vida que impulsa a crear. Las hojas no están en blanco porque representan la Palabra escrita de Dios; sin embargo, esa Palabra no permanece contenida en el libro, sino que se mueve, se desborda y moviliza. Antes de ser portadores de un mensaje, es necesario primero ser llenos de él. Los ojos están cerrados porque no se trata solo de un movimiento externo, sino sobre todo de un movimiento interior.

