Ver lagos congelados fue una de las cosas más bonitas que vi en Noruega. Los lagos en verano estaban llenos de cisnes nadando, y de pronto, en invierno, eran pistas de patinaje gigantes. Se activaban atajos que durante el año eran imposibles, (a menos que alguien se atreviera a cruzarlos nadando, pero eso implicaría problemasSigueSigue leyendo ««No conocen tu historia»»
