Es demasiada la información,
qué paradójica desconexión:
nos invaden los medios
en medio de gentes sin fines.
Agota estar siempre pendiente,
me desconecto para estar presente.
Ante las olas de información
me vuelvo anónima, apenas un eco.
Desaturación, cuánto te anhelo.
Vuelvo a los límites, los respeto;
en el silencio regreso,
en soledad, reverdezco.
Releo el inventario de lo elemental,
es mi tesoro todo lo que dejo entrar:
pensamientos, gente, actos, flores.
Renace el caudal al reconocerlo.
Al terminar el recuento, sonrío.
Tengo, en fin, lo que necesito.
